martes, 28 de abril de 2015

Comunicar, conocerse

Apenas un año después de la publicación de Chatterton, que le valió el XXVI Premio Fundación Loewe a la Creación Joven, Elena Medel regresa a la lista de novedades con la recopilación de casi toda su poesía publicada hasta la fecha bajo el sugerente título de Un día negro en una casa de mentira (1998-2014), que nos remite, inmediatamente, a los primeros versos de Habitaciones, de Louis Aragon.
Además de sus tres poemarios -Mi primer bikini (DVD, 2002; Uno y cero, 2013; Premio de Poesía Andalucía Joven), Tara (DVD, 2006) y Chatterton (Visor, 2014)- y de dos cuadernos -Vacaciones (El Gaviero Ediciones, 2004) y Un soplo en el corazón (Le touriste, 2004; Ediciones del 4 de agosto, 2007)-, se presentan otros cuatro bloques: “La caída del Imperio Romano”, ocho composiciones, la mayoría inéditas, en las que reflexiona sobre la propia escritura; “Isola delle femine”, nueve fragmentos, apenas conocidos, que vieron la luz en una edición de escasa tirada; tres poemas pertenecientes a un proyecto nuevo, y cuatro creaciones que han ido apareciendo en diversas antologías y libros colectivos. Hecha la relación, convendría dejar claro que la autora, al abordar la inevitable tarea de revisión de su creación, ha decidido suprimir algunos poemas tanto de Mi primer bikini como de Vacaciones, al tiempo que ha optado por corregir aquellos versos que más han notado el paso del tiempo.
Si precoz puede parecer la publicación de su poesía reunida –aunque justificable por el hecho de que la primera edición de su último libro esté a punto de agotarse o por la imposibilidad de acceder a su producción anterior, bien por la desaparición de la editorial DVD, bien por la escasa tirada y difusión de los citados cuadernos-, no menos lo fue su irrupción en el mundo literario, con tan solo 16 años. Mi primer bikini, su carta de presentación, es una exploración -a través de una serie de iconos extraídos de la televisión, del cine y de la música- del complejo universo de la adolescencia, ahondando en el caos, en la necesidad de búsqueda de la identidad, en la sexualidad y en el amor.
Esta línea de indagación es continuada en Vacaciones, que presenta una estructura eminentemente narrativa, aunque no olvida cierta modulación evocativa.
Tara, en cambio, supone un giro radical en el tono y en la tensión poética. La sacudida interior provocada por la muerte de la abuela materna la lleva a escribir unos versos profundamente confesionales en los que habla de la pérdida, del sentimiento de orfandad ante la ausencia y de la desaparición de la niñez.
Por su parte, Un soplo en el corazón, título tomado del único disco editado por el dúo donostiarra Family, son catorce poemas breves –titulados como cada una de las canciones del disco-, caracterizados por la sencillez y la contención, que actúan como puente entre el tono desenfadado de sus dos primeras publicaciones y el más desgarrado de Tara, al tiempo que anuncian el eje temático de su más reciente poemario: el paso de la adolescencia a la edad adulta y el fracaso.

Así pues, el presente volumen permite al lector hacerse una idea de la evolución de una poeta que concibe la poesía como un acto de comunicación –aunque sin renunciar a su utilización como instrumento de conocimiento-, y que apuesta por el lenguaje como base de una creación que ahonda en la figura femenina.

Autora: Elena Medel
Título: Un día negro en una casa de mentira
Editorial: Visor. 
Año: 2015.

(Publicado en Cuadernos del Sur, 25 de abril de 2015, p. 7)

viernes, 24 de abril de 2015

IV centenario de la publicación de la segunda parte del "Quijote"


Entre los diversos actos que se han organizado en el IES Antonio Mª Calero con motivo del Día Internacional del Libro, el equipo de biblioteca hemos preparado una presentación en "power point" para conmemorar el IV centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote.

lunes, 20 de abril de 2015

Discurso solidario

La reflexión sobre la creación poética, la propia praxis y la dimensión ética del poema son los pilares sobre los que Alberto Cubero (Madrid, 1972) articula su tercer poemario, Hendidura, con el que ha sido finalista del Premio Margarita Hierro, convocado por la Fundación José Hierro de Getafe. Precedido de un intenso y extenso prólogo de José Manuel Querol Sanz, el libro está concebido como un todo unitario integrado por 56 poemas épico-narrativos en prosa, sin título, en los que se traza el mapa interior de un hombre arrojado a un mundo en descomposición -y que, siguiendo la estela del inglés T.S. Eliot, es una tierra baldía- que se desliza hacia la hendidura que sustenta toda nuestra existencia.

Partiendo de la vida y distanciándose de ella a través de la reflexión, Cubero acude a una serie de símbolos de innegables raíces mitológicas y épicas para buscar –como en sus dos poemarios anteriores: Pájaros de granito (2008) y La textura metálica del dolor (2011)- un discurso solidario con el otro, que siempre es distinto y en cuyo contacto radica la capacidad del hombre para crecer interiormente y conocerse. Este discurso está construido con palabras -pero también con silencios, auténticos contrapuntos de inflexión del verbo-, y establece un diálogo con el lector, al que sitúa ante el abismo en su tentativa de arrojar luz a las áreas en penumbra de nuestra existencia. De hecho, los poemas más interesantes y sugerentes son los más breves, aquellos en los que el poeta insinúa más que desvela, intuye más que muestra, sondea más que descifra. 

Autor: Alberto Cubero
Título: Hendidura
Editorial: Devenir. 
Año: 2014

(Publicado en Cuadernos del Sur, 28 de febrero de 2015, p. 7)

viernes, 20 de marzo de 2015

Los bordes del mundo


Cuando se cumplen veintiséis años de la aparición del cuaderno Cuestiones personales (1988) y veinte de su primer poemario, Juan Bonilla recopila, bajo el inconfundible título de Hecho en falta (Poesía reunida), algunos de sus poemas más significativos. En contra de lo usual, la disposición textual no es cronológica, sino que las setenta y nueve composiciones se organizan de manera unitaria, sin indicar la naturaleza inédita de algunas de ellas ni la pertenencia de la inmensa mayoría a tal o cual libro. De este modo, el lector percibe la tremenda unidad de una producción jalonada por cuatro poemarios entre los que se establece una sutil red de vasos comunicantes: Partes de Guerra (Pre-Textos, 1994), El belvedere (Pre-Textos, 2002), Buzón vacío (Pre-Textos, 2006) o Cháchara (Renacimiento, 2009).
La ironía, la capacidad de dar la vuelta a los lugares comunes y a las frases hechas, los juegos de palabras, la parodia -dignas de recordar son las de sendos poemas de Juan Ramón Jiménez en “De todos y de nadie” y de Jaime Gil de Biedma en “No volverás a ser joven (ni falta que te hace)”-, la desintegración de un yo que ha sido sacralizado por la poesía moderna, el ingenio y el brillo verbal son los pilares sobre los que se articula un discurso que golpea con contundencia al lector al hablar, con aparente frivolidad y con cierto tono humorístico e intrascendente, del propio yo, de fútbol, de sexo, de religión, de la violencia, de la creación literaria o de la dicha provocada por los pequeños detalles (“Cuanto sé de mí”, “Filosofía”, “Cordura de Dios que quitas los pecados del mundo”, “Nadiuska”, “Ventajas de la ficción”, “Anfield Stadium”, “Oferta de empleo”, “Rutina sueño de Maiakovski”, “Poemas míos que otros escribieron” o “Los poetas malditos”); pero que también consigue conmoverlo por la hondura al abordar, sin imposturas ni falsas pretensiones, temas como la identidad, los miedos, la desorientación del ser humano ante el incierto presente, la desintegración del concepto de futuro, la deshumanización, la soledad, el hastío, los sueños, el nihilismo, el escepticismo, el ateísmo, la infancia, la memoria, el amor, la denuncia de las fallas de nuestra sociedad (“El espía”, “Epitafio del enamorado”, “Niño ciego”, “Solo una cosa”, “Cháchara”, “Denominación de origen: extranjero”, “Benarés”, “Primavera”, “El nombre secreto”, “En el tejado”, “Visor” o “Extraña música”).
La muestra, por tanto, aunque no sea exhaustiva, sí que es representativa de la valía de un escritor que ha acudido con fiel regularidad al verso a lo largo del último cuarto de siglo.


Autor: Juan Bonilla
Título: Hecho en falta
Editorial: Visor 
Año: 2014



(Publicado en Cuadernos del Sur, 14 de marzo de 2015, p. 7)

domingo, 8 de marzo de 2015

Un retrato generacional

 
El escalador congelado, editada por Destino, es la última novela del cordobés Salvador Gutiérrez Solís y en ella ofrece una radiografía, a través de cinco historias, de la frustración, el miedo, el escepticismo, el dolor, la soledad, la fragilidad, la impotencia, la inseguridad y el desencanto de una generación, la del propio autor, que ve cómo sus expectativas se han desmoronado. Para ello articula dichas historias mediante capítulos breves y las presenta, inicialmente, de modo aislado, sin más conexión  que el visionado por parte de todos los personajes de un documental acerca de un escalador fallecido por congelación cuando estaba a punto de llegar a la cumbre de una montaña nepalí y que, ante la imposibilidad de los servicios de rescate de recuperar su cuerpo, queda como un impasible espectador que saluda a todos aquellos que buscan la cima.
Pese al riesgo que comporta semejante planteamiento, el autor da muestras de su buen hacer narrativo y consigue que entre todas las tramas se vaya estableciendo, poco a poco, una serie de complejas relaciones. En este sentido, el punto de punto de fuga hacia el que tienden todos los personajes, de un modo u otro, es la pareja formada por Jesús y Susana, cuya relación, desgastada por la monotonía, por el paso del tiempo y por el deseo insatisfecho de ella de ser madre, abre y cierra la novela, adoptando esta, en cierta manera, una estructura cíclica.
La acción es ágil y está bien tramada, pues las otras cuatro historias van imbricándose de manera natural. Así, el joven brasileño Joao, que decide ser la transexual Luna, busca no solo su identidad sino una vida mejor en España, donde conoce a Mario, un cliente del que se enamora; por su parte, el matrimonio cansado de Carolina y Mario acude a experiencias fuera de la pareja: él, además de contratar los servicios de Luna, sale con Jesús algunas noches y en una de esas salidas conocen a Ana López y una amiga, ella acude con Susana a un curso de cocina impartido por Amadeo, hacia el que sienten cierta atracción; este, en cambio, está destrozado por la pérdida de su pareja Marianna y se encuentra sumido en un proceso de reconstrucción íntima a través de la creación culinaria; por último, la funcionaria Ana López ejemplifica la soledad acomodada de quien acude al sexo de manera esporádica para combatir el hastío y el vacío existencial.
El autor ahonda con acierto en los personajes y los construye de un modo bastante creíble. En este sentido, los que me resultan más habitables en su cotidianidad y en la capacidad que despliegan son los personajes femeninos, capaces de conmover al lector, en especial Susana y Ana López.
Pero más allá de las historias individuales y de las conexiones que se establecen entre ellas, Gutiérrez Solís ha sabido crear, con un lenguaje directo y efectivo, que se adapta perfectamente a la acción narrada, una obra coral, capaz de ofrecer un retrato generacional de aquellos que están en la frontera de los 40, esa edad en la que parece obligado hacer balance de las expectativas levantadas acerca de nuestras vidas y de la realidad cotidiana y gris con la que chocan.

 
Autor: Salvador Gutiérrez Solís
Título: El escalador congelado
Editorial: Destino
Año: 2012

(Publicado en Cuadernos del Sur, 4 de mayo de 2013, p. 6) 

lunes, 9 de febrero de 2015

Descenso al abismo

La editorial argentina Mardulce desembarca en España con Un año, del francés Jean Echenoz, traducida por Damián Tabarovski. La aparición de esta novela, editada en Argentina en 2011, supone la llegada a nuestras librerías de una obra crucial en la trayectoria de uno de los escritores galos más reconocidos, ganador del Premio Goncourt en 1999, que, sin embargo, permanecía inédita entre nosotros.
Se trata de un relato de apenas setenta páginas, de una belleza y de una sugerencia estremecedoras, que aborda con un lenguaje directo, sencillo y transparente y con una narración precisa –salpicada de unas justas dosis de lirismo contenido y de unas escuetas pero eficaces descripciones- la caída social de una atractiva joven, Victoire, quien una mañana, tras una noche de exceso, descubre el cadáver de un amigo, Félix, en su misma cama. Sin saber lo que ha sucedido, se marcha de París hacia el sur. Inicia una huida de sí misma y de sus miedos. Malvive en varios hoteles hasta que es robada. A partir de ese momento, comienza un vertiginoso descenso a la pobreza extrema. Convertida en mendiga, se suceden las aventuras hasta que la protagonista queda atrapada en un mundo que, en principio, no era el suyo. Al final, una vuelta de tuerca inesperada refuerza la dureza de la caída y golpea al lector con contundencia, evitando que quede impasible ante la denuncia de las grietas sociales.

 
Autor: Jean Echenoz
Título: Un año
Editorial: Mardulce
Año: 2014.


(Publicado en Cuadernos del Sur, 30 de enero e 2015, p. 7)