martes, 17 de mayo de 2022

Devastación y belleza. 'Desear la casa', de Rodrigo García Marina

 

 

Con tan solo veinticinco años y cinco libros publicados en apenas un lustro, Rodrigo García Marina (Madrid, 1996) es una de las voces emergentes más fecundas e interesantes de la actual poesía española. Desear la casa (Cántico, 2021) es el primer poemario del poeta madrileño que ve la luz sin la necesidad de ser premiado, en una apuesta decidida de la editorial cordobesa por voces inconformistas y heterodoxas; no en vano, el propio García Marina acaba de convertirse en el director de Culpables, la nueva colección de la editorial que lidera Raúl Alonso.

El volumen que nos ocupa se suma a La caricia de las amapolas (2016, Consejo Social de la Universidad de Las Palmas; Premio Saulo Torón), Aureus ( Bandaàparte Editores, 2017; I Premio de Poesía Irreconciliables), Edad (Hiperión, 2019; I Premio Tino Barriuso) y El libro de los arquitectos (UNED, 2020; Premio de Poesía de la Facultad de Filología de la UNED).

Desear la casa son ochenta y un poemas en verso libre -apoyados, en ocasiones, en diversas estructuras rítmicas del verso blanco- y cuatro en prosa, distribuidos en cuatro partes -“La casa deseada”, "Ite domum”, “Desear la casa” y “La mudanza”-, a través de las cuales un yo poético, que es en el otro y que articula su discurso desde el otro, realiza un inevitable viaje a los infiernos de la sociedad injusta en que vivimos para regresar, desde la fractura, siendo multiplicidad ante lo unánime.

La palabra de García Marina, indagatoria y visionaria, nace de la fractura y de un íntimo inventario de huecos para transitar la hosquedad del deseo, la brusquedad del amor, el rigor del dolor, la devastación de lo que perturba e incomoda y la aspereza de la violencia sin perder “la confianza en la palabra y en la belleza”, como afirma Ana Gorría, quien firma un interesantísimo prólogo titulado “La jaula se ha vuelto pájaro”.

 

 
 

Autor: Rodrigo García Marina
Título: Desear la casa
Editorial: Cántico
Año: 2021
 

(Publicado en Cuadernos del Sur, en Diario Córdoba, 14 de mayo de 2022, p. 6)

viernes, 13 de mayo de 2022

Tallar la palabra. 'Proyecto de interiorismo', de José María Higuera


Proyecto de interiorismo es la ópera prima de José María Higuera (Córdoba, 1970), reconocido tallista ornamental que ha conseguido por unanimidad el Premio Internacional Alegría con uno de esos libros que reconfortan -por su madurez y cocción a fuego lento- ante la imperante sacralización de la juventud y de la rapidez.

A partir de la imagen de un edificio, cuyos cimientos y grietas mueven al poeta a un profundo proceso de introspección, pretende crear un espacio interior diáfano y habitable, que se convierta en refugio donde cobijarse frente a la intemperie. Para ello, es fundamental una mirada serena, curiosa y reflexiva, que se detenga sobre las cosas cotidianas y mínimas, aquellas que pasan desapercibidas para la mayoría de las personas pero que encierran, en su pequeñez, una suerte de trascendencia que sirve como espejo al yo para tantear sus aristas e intuir una realidad superior que lo supera y que lo abriga, a pesar de las contradicciones, de las dudas y de la inquietud hacia lo absoluto. Este ritual de exploración del propio yo a través del alrededor tiene un inevitable sentimiento sagrado en la medida en que se detiene en la levedad de la existencia, ebrio de gratitud al saber que es una manifestación de la esencia divina.

Esta labor de ahondamiento se acomete con un lenguaje sencillo, que busca la belleza de la palabra -aunque, a veces, adolezca de cierto barroquismo- y la acompasa con la cadencia de un cuidado verso blanco -heptasílabos, endecasílabos y alejandrinos, fundamentalmente-. La duda (“La grieta de Orive”), la niñez (“La verja”), el deseo de sencillez y plenitud (“Las abejas”), la identidad (“Polvo de estrellas”), el asombro ante la realidad (“El mecanismo de Anticiteria”) o la belleza de lo pequeño (“Bonsái”) son algunos de los ejes temáticos de esta serena, equilibrada, sólida y bien trabada carta de presentación.

 

Autor: José María Higuera
Título: Proyecto de interiorismo
Editorial: Rialp
Año: 2021
 

(Publicado en Cuadernos del Sur, en Diario Córdoba, 30 de abril de 2022, p. 10)

 


martes, 10 de mayo de 2022

Excavar el yo. 'Yacimiento', de Juan Peña

 

Horadar la piel hasta llegar a los recovecos del propio ser es el propósito que mueve el último libro de Juan Peña (Paradas, Sevilla, 1961), Yacimiento, que acaba de ser editado por La Isla de Siltolá dentro de su elegante colección Siltolá Poesía. Esta obra, que supone una suerte de madurez expresiva, viene a sumarse a La edad difícil (Pre-Textos, 1989), Viviendo con lo puesto (Pre-Textos, 1995; accésit del Premio Rafael Alberti), Días cansados (Pre-Textos, 1997; Premio San Lesmes Abad), Los placeres melancólicos (Diputación de Málaga, 2006), Dura seda (La Isla de Siltolá, 2011; accésit del Premio de Poesía Fundación Ecoem) y Destilaciones (Pre-Textos, 2016), además de la antología La misma monotonía (La Isla de Siltolá, 2013).
En esta compleja labor de excavación, el poeta se vale de la palabra precisa y de un léxico sencillo, que no rehúsa del empleo de recursos como la paradoja, el polisíndeton y, sobre todo, la imagen y el símbolo, que, en su capacidad evocadora, activan el pensamiento.
Entre los objetos que encuentra en este proceso de ahondamiento (vasijas de barro, terracotas, anillos, bustos, cuencos, pero también libros, películas, una caja de cedro o un muñeco de plástico) destaca por su función vertebradora la lucerna que, en la penumbra, es capaz de guiar al poeta en esta incierta tarea de introspección que es, al mismo tiempo, un regreso a lo primigenio, a las raíces.
De este modo, la mirada reflexiva del sujeto se va deteniendo en lo mínimo para dar gracias por todo lo recibido y por todo lo que está oculto y desconocemos, confiriendo al conjunto un tono que se mueve entre lo celebrativo y lo elegíaco: el paso del tiempo, la muerte de los seres queridos, las ausencia y las pequeñas derrotas conviven con la celebración y el gozo de lo vivido.
Y lo hace con un lenguaje sencillo y una palabra profunda, que dotan al discurso de una eficaz condensación expresiva que, en los poemas más breves, deviene en intensa brevedad y deja versos que parecen sentencias esculpidas en piedra, como esta magnífica definición de felicidad: “el acorde perfecto entre nosotros y el mundo”. 

 

Autor: Juan Peña
Título: Yacimiento
Editorial: La isla de Siltolá
Año: 2021
 

(Publicado en Cuadernos del Sur, en Diario Córdoba, 9 de abril de 2022, p. 9)

 

domingo, 8 de mayo de 2022

Descubrir la poesía de Mary Shelley

 

Escribir una obra maestra como Frankenstein con tan solo dieciocho años y estar casada con uno de los grandes poetas románticos ingleses ha eclipsado el resto de la producción literaria de Mary Shelley (Londres, 1797-1851), quien, además de novelista, fue ensayista, dramaturga, biógrafa y, sobre todo, poeta. Sin embargo, su poesía, repartida entre sus diarios y diferentes revistas de la época, quedó en gran parte inédita en vida, siendo apenas conocida en su propio país. Ahora, la editorial Visor publica por primera vez en castellano estos Poemas en una cuidada y pulcra edición bilingüe que corre a cargo de la también poeta Victoria León, traductora, entre otros, de autores como Oscar Wilde, R.L. Stevenson, Arthur Conan Doyle, Alfred Tennyson o Rudyard Kipling. León afirma, en la interesante “Nota a la traducción”, que ha pretendido ofrecer “una versión en la que el objetivo primordial fuera armonizar la fidelidad al espíritu de cada texto original con su eficacia como poema en la lengua de llegada”. Y creemos que lo consigue con creces.

Aunque Mary Godwin cultivó la poesía desde niña, el grueso de su producción se concentra entre 1820 y 1830, pues los poemas anteriores se perdieron durante su fuga con Percy Bysshe Shelley, en 1814. En este sentido, la inmensa mayoría de los poemas recogidos en el presente volumen se escribieron tras la muerte de Shelley en el absurdo naufragio sucedido en la bahía de La Spezia en 1822, un mes antes de cumplir los treinta años, y nos muestran una mujer de una extraordinaria sensibilidad, enamorada y viuda, que se mueve entre el dolor, la soledad, la memoria, el deseo, el inconformismo y la rebeldía ante un destino cruel. A esto se suman las múltiples vicisitudes que azotaron anteriormente su trágica existencia: el rechazo social tras regresar a Inglaterra embarazada de Shelley, la muerte de su hija, las deudas, el matrimonio con el poeta tras el suicidio de su primera esposa o el fallecimiento de otros dos hijos.

Sin lugar a dudas, la composición más significativa del conjunto es la que lo abre, “El elegido”, un extenso poema en el cual la poeta recuerda los días felices vividos junto a Percy antes de evocar su pérdida (“El que elegí. El mío. El que tuve y perdí / bajo un rojo crepúsculo del último verano”) y confesar la situación de abandono y desamparo en que queda (“Con él me abandonaron la vida y la esperanza”), aferrándose a su único hijo vivo como salvavidas, consciente del abismo en el que discurrirá su vida por más que se niegue a aceptarlo.

Otros poemas que comparten eje de abscisas son "Al leer los versos de Wordsworth sobre el castillo de Peele", donde la poeta vuelca sus sentimientos sobre una naturaleza que la desborda y ante la que siente la pequeñez humana; “Ausencia”, en el cual el llanto se convierte en un desnudo lamento ; “Un canto fúnebre”, dolorosa recreación de la imagen del barco que se lanza al mar y naufraga; “Cuando yo me haya ido, esta arpa que suena”, acerca del efímero bálsamo que es la poesía; “Olvidaré tus ojos cargados de ternura”, sobre la imposibilidad de olvidar a su amado; “Tristemente arrastrados por las olas”, donde muestra su deseo de reunirse con él; “Igual que una estrella surgiste en mi vida”, reivindicación de la necesidad del duelo y de la memoria; o el conmovedor “Ven a verme en mis sueños, amor mío”, en el que la poeta deja aflorar su deseo más íntimo de volver a estar junto a su difunto esposo, aunque sea en sueños.

A pesar de esta existencia atormentada, en sus versos late la mujer rebelde, inconformista y revolucionaria, hija del filósofo William Godwin -el autor de Justicia política- y de la pensadora Mary Wollstonecraft -pionera del feminismo con La vindicación de los derechos de la mujer-, que encuentra en Italia la libertad (“El sol sigue brillando, hermosa Italia”) y defiende la necesidad del librepensamiento en la elegante sátira titulada “Oda a la ignorancia”.

Y todo esto lo consigue sin las pirotecnias verbales tan gratas a la mayoría de los poetas románticos ingleses, especialmente a su amigo Lord Byron y a su marido. Mary Shelley escribe desde la palabra despojada en su dolor y en su verdad, que brota como un suspiro ahogado contra la almohada durante las largas noches en vela y que, en su esencia, se revela solidaria y compasiva, lo que la conecta con otras poetas como Elizabeth Barrett, Caroline Clive, Jane Taylor o Letitia Elizabeth Landon.

Este libro supone, pues, una oportunidad para descubrir la intensidad de una poesía que orbita en torno a un dolor que lo inunda todo, volviéndose obsesivo, y que da forma a un abismo en el que la poeta busca agarrarse con fuerza a la libertad y a ese hijo huérfano de padre. Este dolor ha sido masticado en silencio y destilado hasta que ha encontrado cauce a través de unas palabras precisas y naturales, capaces de nombrarlo con una serenidad vivida y con una solidez constructiva que emociona tanto en las composiciones más breves como en las más extensas.

Autora: Mary Shelley
Título: Poemas
Editorial: Visor
Año: 2021
 

(Publicado en Cuadernos del Sur, en Diario Córdoba, 30 de abril de 2022, p. 10)

jueves, 21 de abril de 2022

'Amorgós', de Nikos Gatsos. Entre la vanguardia y la tradición clásica

 


Traducido por el profesor Vicente Fernández González, aparece, por primera vez exento en nuestra lengua -en catalán sí tenemos una edición independiente-, Amorgós, de Nikos Gatsos (1911-1992). Se trata de un largo poema unitario -singular como La tierra baldía (T.S. Eliot), Anábasis (Saint John Perse), Espacio (Juan Ramón Jiménez) o Piedra de sol (Octavio Paz)-, compuesto por seis partes sin título, de diferentes tonos y estilos. Escrito en plena ocupación nazi de Grecia y publicado en 1943, el poema es un grito contra la barbarie y el fanatismo. Tras su publicación, el poeta griego no volvió a dar a la imprenta ningún libro y centró sus desvelos en la música, como letrista, colaborando con compositores como Manos Hadjidakis y Mikis Theodorakis.
A pesar de la leyenda que afirma que esta obra fue escrita en una sola noche, con el método de la escritura automática, el poema va mucho más allá del artificio, del juego y de la ocurrencia, y en él encontramos toda una cosmovisión y un complejo andamiaje ético y estético en el que se funde el léxico preciso del mundo rural con la fuerza de unas imágenes exuberantes y precisas, nacidas de la luz de la tierra, pero también de las sombras del ser humano.
En este sentido, la obra conjuga el surrealismo con las formas tradicionales de la poesía griega. Así, Amorgós es, más allá de una pequeña isla del Egeo en la que nunca estuvo Gatsos, una tierra nutricia, árida y dura, que alarga los sonidos y, sobre todo, el silencio, hasta convertirlo en paisaje fuera del tiempo. Los límites de este ámbito son el horizonte que marca el sol del Mediterráneo y sus raíces el amor, que es el eje a partir del cual poetizar el dolor, la angustia, el azar…, desbordando, así, los márgenes de la propia Hélade para hacerse universal -como hiciera su admirado y traducido Federico García Lorca a partir de la fórmula estética “de lo local a lo universal”, de Falla-.
Esta obra total no es "un poema de fácil lectura”, en palabras de Armando Romero, quien firma unas interesantísimas palabras preliminares tituladas “Las figuras oscuras de Nikos Gatsos”, tras las cuales se dispone el extenso e imprescindible estudio previo de Vicente Fernández González. En este se recorren las principales líneas de la biografía del poeta (nacimiento en Asea, en “en el corazón de la Arcadia, en el corazón del Peloponeso” la amistad con Elitis, sus pasos como poeta, su silencio y su condición de letrista) antes de abordar el estudio y análisis de la obra.
Articulado en seis partes que tienden al versículo, en la primera avanza entre “la realidad y el sueño”, según Rentzou; en la segunda, se centra en la muerte; en la tercera en el horror y la pesadilla; en la cuarta y en la quinta en “el renacer”, y en la sexta en el “amor a una persona, a una tierra, a la poesía”.
Otros dos poemas forman parte del “corpus” de esta obra: “El caballero y la muerte” (en el cual se recoge la leyenda de Götz von Berlinchingen, que Goethe inmortalizara en su drama en cinco actos) y “Elegía”, dedicada a una amiga que murió joven.
Completa la edición el epígrafe “Otros poemas”, en el cual se recogen tan solo tres composiciones: “Canción de los viejos tiempos” (un homenaje al premio Nobel Yorgos Seferis, único poema publicado en vida después de Amorgós, aparecido en la revista Tajifromos, el 25 de noviembre de 1963), “Oda a Federico García Lorca” y “Un toro negro entró al baile. Habanera para F. G. Lorca”, dos homenajes al autor de Bodas de sangre.
A pesar de su dificultad, Amorgós es una obra esencial, capaz de iluminar algunas de nuestras regiones en sombra.

Autor: Nikos Gatsos
Título: Amorgós y otros poemas
Editorial: Cátedra
Año: 2021
 

(Publicado en Cuadernos del Sur, en Diario Córdoba, 9 de abril de 2022, p. 9)

miércoles, 20 de abril de 2022

Liberar la palabra. 'Cuando el monarca espera', de Javier Vela



Cuando el monarca espera es el noveno libro de poesía del prolífico y polifacético Javier Vela (Madrid, 1981), con el que ha conseguido el XI Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado. Se suma a Aún es tarde (2003), La hora del crepúsculo (Rialp, 2004; Premio Adonáis), Increado, el mundo (Algaida, 2005; Premio de Poesía Ciudad de Badajoz), Tiempo adentro (Acantilado, 2006), Imaginario (Visor, 2009; Premio Loewe a la Creación Joven y el Premio de la Crítica de Madrid), Ofelia y otras lunas (Hiperión, 2012; Premio Ciudad de Córdoba), Hotel Origen (Pre-Textos, 2015; Premio Emilio Prados) y Fábula (Fundación Lara, Vandalia, 2017), amén de una novela y tres volúmenes que exploran y diluyen las fronteras entre géneros.
El libro está compuesto por un único poema dividido en tres secciones (“El poeta escribe entre líneas”, “¿Quiénes son, los poetas?” y “El poeta insiste en la fabulación”), con desigual número de fragmentos, escrito en versículos de cierto tono aforístico (“Si el cuerpo es un desierto, él es sin duda la raíz de una isla”), en el que el autor indaga en el oficio y en la condición del poeta, pero también en la propia identidad y en la memoria, todo dentro de las frágiles lindes de un mundo líquido, dominado por el vértigo. 



Podéis leerla completa en Cuadernos del Sur. 

 
Autor: Javier Vela
Título: Cuando el monarca espera
Editorial: Vandalia
Año: 2021
 

(Publicado en Cuadernos del Sur, en Diario Córdoba, 26 de marzo de 2022, p. 9)

 

domingo, 3 de abril de 2022

Las raíces de un escritor de provincias (Dylan Thomas) y una distopía apocalíptica (Jack London)

La editorial Visor inaugura una nueva colección, Isla Negra, dedicada a la narrativa y lo hace con dos joyas: Retrato del artista cachorro, un libro de cuentos del poeta galés Dylan Thomas (1914-1953), y La peste escarlata, una apocalíptica novela del norteamericano Jack London (1876-1916). El primero es traducido por el poeta cordobés José Luis Rey y cuenta con un esclarecedor prólogo de Aeronwy Thomas, hija del escritor; la traducción del segundo corre a cargo de Jesús Isaías Gómez López, quien firma un extenso y exhaustivo prólogo.

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Dylan Thomas, aunque sea más conocido por su poesía exuberante, musical y simbólica, escribió desde sus inicios una prosa cuidada, de exquisita cadencia y vibrante. Los diez relatos que conforman el único volumen de cuentos que publicó en vida bucean en sus raíces y muestran al lector tanto las tierras galesas de su infancia y adolescencia como las personas que poblaron esa geografía física y emocional. De este modo, rescata un mundo rural perdido habitado por unos personajes singulares, trazados con agudeza, precisión y fraternidad, que se mueven entre el fracaso y la supervivencia, entre la memoria y el olvido, entre la extrañeza y la cotidianidad.

El humanismo de su mirada rezuma también un fino humor que, sin perder la serenidad y la elegancia, roza lo paródico a la hora de abordar temas como la muerte, el amor, la soledad y las contradicciones del adolescente y del joven escritor. En este sentido, como afirma Aeronwy Thomas, el título “identifica al artista, al escritor consciente de su oficio, destinado a una existencia solitaria por razón de dicho oficio, con la idea del «perro cachorro», con Dylan haciendo de las suyas, con trastadas y peleas de chiquillo, y como un adolescente bebedor y ligón”.

Aunque el libro no vio la luz hasta abril de 1940, los primeros relatos fueron compuestos antes de los veintiún años -“Una visita a casa del abuelo”, “Los melocotones” y “Un sábado tórrido”- y el resto antes del estallido de la guerra. Casi todas las historias -si exceptuamos las dos que se sitúan en la casa de campo de los Williams: “Los melocotones” y “Una visita a casa del abuelo”- transcurren en el pueblo costero de Swansea y en ellas se aborda su etapa escolar, los conflictos de la adolescencia y sus inicios laborales como periodista. No en vano, el propio autor las calificó como “historias para una autobiografía en las provincias” o “relatos sobre la vida en Swansea y sobre la adolescencia en las noches provincianas”.

“Como cachorros” es uno de los relatos más oscuros del volumen, en el que tres jóvenes se encuentran bajo los arcos de un puente de ferrocarril, desde donde ven la vida pasar: la llama de un mechero al encender un cigarrillo es el detonante de una confesión en la que se dan la mano la muerte y la vida, el amor y la desdicha, para revelar el absurdo de la existencia.

Similar recurso narrativo se emplea en “¿Quién te gustaría que estuviera con nosotros?”, donde el protagonista y el narrador pasean por la playa y se dirigen hacia una roca. Tras delinear magistralmente las contradicciones de ambos, la narración termina con los dos sentados en la roca mientras la marea sube y unas siluetas les hacen gestos a lo lejos para llamar su atención.

En “La vieja Garbo”, por su parte, el joven inocente de los primeros cuentos se ha convertido en un tierno granuja que, con el «sombrero nuevo ladeado» y el cigarrillo sujeto en la comisura de los labios, imita al viejo reportero al que acompaña.

“Un sábado tórrido”, en cambio, cuenta cómo un joven se enamora durante una noche de borrachera, pero desaprovecha la oportunidad de acostarse con la chica porque, cuando regresa del baño, se pierde. Tras este fracaso íntimo, sale a la calle y se refugia en la frágil luz de una farola.

La mirada del creador, la configuración de un espacio literario propio, el humor -que, desde este momento, será una clara línea divisoria entre su poesía y su prosa-, los diálogos brillantes y vivos y las pequeñas vidas de unos personajes sencillos lo convierten en un cuentista excepcional, cuyas composiciones, transparentes y directas, brotan de los acontecimientos mínimos que conforman la poliédrica identidad de un hombre a ratos inseguro, despistado, curioso, divertido, incisivo, turbador, obsceno, infantil, frágil, carnal, rebelde y vitalista, que busca la vida y la descubre en toda su plenitud y en todo su desorden, en toda su vorágine y en toda su calma.

Jack London, por su parte, escribió La peste escarlata en 1910, aunque no se publicase hasta 1912, por entregas, en la revista Magazine London. Se trata de una novela corta de tono posapocalíptico en la que algunos han querido ver una profecía de la actual pandemia provocada por el covid-19.
Situada en el lejano año 2073, la novela aborda las consecuencias de una peste originada en Inglaterra, que supone el fin de la civilización: la peste escarlata o muerte roja, cuyas víctimas, que mueren unos treinta minutos después de aparecer los primeros síntomas, se vuelven de un color rojo intenso, especialmente en la cara, al tiempo que se les adormecen las extremidades inferiores.
La inusitada rapidez con que se propaga la enfermedad le recuerda al hombre su fragilidad y llena el horizonte de incertidumbre, miedo y caos, provocando una descorazonadora pérdida de confianza en la ciencia y en el progreso. El ser humano tan solo puede asistir atónito, confuso y aturdido al derribo de las instituciones, de la convivencia, del lenguaje, del arte, de los valores…
En semejante situación de desamparo, el autor plantea una vuelta al estado natural, a una vida primigenia, en soledad, caracterizada por la aspereza y la dureza, la indefensión y la orfandad. Así, en un mundo prácticamente despoblado, en el cual sobrevivirán los que mejor se adapten al medio, apenas quedan unas pequeñas tribus entre las cuales no hay contacto. Estos supervivientes, entre lo que hay un pequeño clan formado por un abuelo y sus nietos, se sienten amenazados por otras especies animales que han recuperado el territorio que el ser humano les había robado.
Los nietos, cuyo nivel intelectual y competencia lingüística son muy limitados, le piden al abuelo que les hable acerca de la peste. La historia, pues, adopta la estructura del relato de su vida: su trabajo como profesor antes de la pandemia, el miedo ante el vertiginoso avance de la misma, la visión de la primera víctima durante una clase, el pánico generado en el campus universitario, el rechazo de su familia al regresar a casa ante el temor de que estuviese infectado, la imposibilidad de encontrar una cura por la muerte de los científicos y médicos que investigaban los “gérmenes”, el caos y la barbarie provocados en la ciudad -los habitantes se sublevan, llegando a matarse entre sí, con tal de conseguir lo necesario para sobrevivir-, su huida sin rumbo hacia el norte con otras personas, su vida en soledad durante tres años con un poni y dos perros, el regreso a San Francisco en busca de otras personas, el descubrimiento sobrecogedor de que toda la sociedad había quedado reducida a unas tribus que vivían sin contacto entre ellas...
En el interesante estudio preliminar, Gómez López relaciona esta novela con el resto de la literatura pandémica: Bradbury, Huxley o Poe, y considera que el de London es el planteamiento más certero, porque plantea la victoria de la naturaleza sobre la ciencia.
Se trata, pues, más allá de la conexión que pueda tener con la crisis sanitaria que vivimos a consecuencia del covid-19, de una historia que atrapa al lector, con un estilo directo y con unas acertadas descripciones, aparentemente objetivas y cientificistas, que trasladan al lector a una época en que la naturaleza impone su ritmo y el ser humano lucha por sobrevivir en una naturaleza extrema, como una criatura más en un medio hostil.

Autor: Dylan Thomas 
Título: Retrato del artista cachorro 
Editorial: Visor
Año: 2021
 
Autor: Jack London 
Título: La peste escarlata 
Editorial: Visor
Año: 2021
 

(Publicado en Cuadernos del Sur, en Diario Córdoba, 26 de marzo de 2022, p. 4)