domingo, 21 de septiembre de 2014

lunes, 15 de septiembre de 2014

"Con & versos. Poetas andaluces para el siglo XXI"


Cuando un antólogo se acuerda de la obra de uno, tan solo resta darle las gracias. Gracias, Antonio Moreno. A continuación, os dejo la poética escrita "ex profeso" para la ocasión.

POÉTICA

Escribir es un acto de responsabilidad. Responsabilidad con uno mismo y con el mundo, pues el poeta debe dejar constancia no de la poliédrica e inabarcable realidad, sino del fragmento que conforma su existencia, y que tan solo puede ser experimentado desde la propia interioridad; pero también, responsabilidad con la palabra -erosionada por factores sociales, culturales, ideológicos e históricos-, en la medida en que el sujeto poético se define, además de por la relación dialéctica establecida con el otro, a través de la necesidad de encontrar un lenguaje interior, depurado de los excesos verbales. En este sentido, el poeta debe sondear, a ciegas, los abismos del propio ser y actuar sobre ellos con la paciencia y el oficio del buen artesano, hasta dar forma a un inescrutable ensamblaje donde se conjugan sencillez, sugerencia, emoción, musicalidad y reflexión, para poder contener la intemperie íntima. Este es el poema, donde se buscan más las preguntas que las respuestas, en tanto y en cuanto se indaga en lo desconocido, en el misterio, en lo que no puede ni debe ser explicado. 

(Con & versos, ed. de Antonio Moreno Ayora, La Isla de Siltolá, Sevilla, 2014, pp. 300-301)

martes, 9 de septiembre de 2014

Nihilismo en la dos dos tres: "Sobre todo nada"

Miguel Albero, conocido hasta ahora por dos novelas -Principiantes y Ya queda menos-, por el libro de cuentos Cruces y por el ensayo Enfermos del libro, debuta a los 44 años en poesía, y lo hace de la mano de un heterónimo, Roberto Bunín (1950-2009), un enfermo terminal de cáncer que, durante su estancia hospitalaria, escribe un manuscrito titulado Sobre todo nada y se lo envía a un amigo con la intención de que sea publicado. Se trata, pues, de un libro duro, descarnado, visceral, que indaga en la realidad más amarga de un yo sin más horizonte que el dolor constante e inaguantable y la muerte. Esta certeza final lo lleva a afirmar, convencido de que vivir así no es vivir, que “matar a un perro malherido / No es un acto de crueldad, / La crueldad es no hacerlo” y a dudar de la existencia de Dios (“Ni está, / (Resta sólo el surco del crucifijo que hubo en la pared), / Ni se le espera.”). De este modo, en los poemas no tienen cabida los eufemismos ni los terapéuticos consuelos del alma; en ellos la muerte se revela en toda su atrocidad fagocitadota y se convierte en el frío horizonte que tiene delante el personaje desde el primer verso, que comienza con el adjetivo “enterrado”. Así el discurso desemboca en un total nihilismo (“Es curioso, tener que esperar / El fin de una vida para albergar creencias, / Poder disfrutar de la certeza / Cuando sólo resta una, / Tener fe cuando ya no sirve para nada.”) que golpea con brutalidad en el vientre del lector, quien puede considerar inasumible la crudeza de un relato agónico, no exento de cierta grandeza trágica, en tanto y en cuanto el personaje está avocado desde el principio al fatal desenlace (“Cuatro tomas de temperatura, / Tres turnos de enfermeras, / Una visita del médico, / Un cambio de muda, / Veinticuatro horas menos.”).
En este legado último Bunín emplea una palabra directa, despojada de adornos superfluos, y busca en el verso libre la verosimilitud de la confesión en voz baja de quien asume sin aspavientos que ya no espera nada de la vida (“Mañana cambiarán tartamudos las sábanas / Incluso si están limpias, / Vestidos de verde ellos sin alas, / Eficaces, fríos, sonrientes. / Y así, gracias a su determinación remunerada, / Mañana ya habrá otro enfermo también tumbado”). Esta condición implica que su relato esté salpicado de un agudo y perspicaz sentido del humor (el poema titulado “Humor” comienza así: “Lo tengo, / Es el único de los órganos vitales que me resta, / Estoy considerando donarlo para cuanto esto termine”), que le hace, incluso, reírse de sí mismo (“Carcajada tras mirarme en el espejo […] / El recuerdo de esos pelos en la calva desafiando su suerte, / Qué aspecto tan ridículo, qué desvarío”), con un hiriente humor negro, cargado de ironía y con ciertos toques satíricos (“Al mal que ya acarreas / Se suma el adquirido, / Y así, lo que no consiguen los médicos / Con la aplicación estricta / de sus protocolos sabios, / Lo suplen sabiamente los microbios / Y al cabo son ellos, generosos / Como el amoniaco pintado de azul, / Quienes te proveen / De la enfermedad terminal que te faltaba.)”
Con esta interesante carta de presentación, que le ha valido el XXI Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma, Albero ha conseguido poetizar una experiencia que, desgraciadamente, cada día se nos revela más cotidiana.

Autor: Miguel Albero
Título: Sobre todo nada
Editorial: Visor
Año: 2011

(Publicado en "Cuadernos del Sur", 2 de marzo de 2013, p. 6)

jueves, 3 de julio de 2014

Sobre los miedos

Los miedos, tanto aquellos que articulan lo ignoto como los cotidianos, son los materiales con los que Pilar Adón (Madrid, 1971) construye Mente animal, su tercer poemario -el segundo publicado por La Bella Varsovia, tras La hija del cazador (2011)-. El libro, cuya sugerente ilustración de cubierta corre a cargo de Laia Arqueros, se articula en dos partes: “El mundo hueco”, compuesta por veintidós poemas, y “Decálogo”, por otros diez. Si en la primera la mirada del yo poético se centra en la realidad exterior, con quien mantiene una relación conflictiva y dolorosa, sustentada en la inadaptación, en la segunda, y lejos del carácter admonitorio que sugiere el título y que se cuela por algunos versos, se plantea una indagación en la complejidad interior de un yo irrenunciablemente femenino. Y aquí juega un papel crucial la naturaleza, vista como una fuerza imposible de dominar que encierra en sí misma incertidumbre y desasosiego al tiempo que supone una huida a las regiones más sombrías de nuestra alma, aquellas que más nos cuesta aceptar.
Para esto la poeta acude a un lenguaje claro y directo, sin ambages ni impostados recursos, llegando a utilizar un léxico violento y, en cierta medida, agresivo (“Ratones por las paredes. / Despojos y rocas. / Se han visto zorros este año. / También lobos. Caza de octubre.” o “Una jauría en pos de hígado y riñones / siguiendo el hedor de los bisontes.”), pero que encierra cierta confianza en el ser humano (“No todos los animales devoran a sus víctimas vivas / ni todos los hombres extraen provecho de los otros”). Así pues, frente a la hostilidad del mundo exterior, aparece el hogar como ámbito del recogimiento y del encuentro con los demás a través de la palabra (“El hogar está donde está el calor. / Donde las raíces.”)

Autora: Pilar Adón
Título: Mente animal
Editorial: La Bella Varsovia
Año: 2014


(Publicado en Cuadernos del Sur, 28 de junio de 2014, p. 7)

lunes, 30 de junio de 2014

Caos y desolación

Dónde estabas el día del fin del mundo es el quinto poemario de Luis Ángel Lobato (Medina de Río Seco, 1958) y se une a Galería de la fiebre (1992), Pabellones de invierno (1997), Regreso al tiempo (2003) y Lámparas (2010).
Esta nueva entrega del poeta riosecano, publicada por la editorial palentina Cálamo, supone un ahondamiento en la poesía intimista, de base irracionalista y abstracta, que acude, con un lenguaje sencillo, a la imagen sorprendente y  al símbolo como instrumento para sondear la propia interioridad y arrojar destellos de luz a la complejidad emocional del ser humano.
Los veinticuatro poemas sin título que componen el libro, escritos entre 2009 y 2010, nacen de una crisis sentimental experimentada por la pérdida del amor y en ellos se refleja la ruina psicológica y el miedo de un yo poético que dialoga con un tú con el que ha dejado de formar el ámbito del nosotros: “las constelaciones / que fuimos dejando / atrás”. De modo paralelo al que se presentan los escombros del pasado, se recorren diversos espacios que responden a un mundo en extinción y que conforman la geografía íntima de dicho sujeto.

En este camino de desolación, la única vía para mitigar el dolor es la palabra (“Deshacer / el curso del dolor / y rendir / los significados de la palabra / nombrándote: así se inventa el lugar / donde se cumplen / los sueños de los hombres”) y el único refugio ante el desamparo es la infancia, como se aprecia en los versos que cierran el libro: “¿Qué ensueños cultivaré / sobre los tejados azules / de la infancia?”

Autor: Luis Ángel Lobato
Título: Dónde estabas el día del fin del mundo
Editorial: Cálamo
Año: 2014

(Publicado en Cuadernos del Sur, 28 de junio de 2014, p. 7)

jueves, 26 de junio de 2014

Misticismo inmanentista


Hace diez años la editorial Seix Barral recogió en un volumen, Poesía completa (1983-2004), los nueve libros de poesía escritos hasta el momento por Hugo Mujica. Ahora, y coincidiendo con la concesión del XII Premio Casa de América de Poesía a su último poemario, Cuando todo calla, la editorial hispano-mexicana Vaso Roto inicia la edición de toda la obra, y no solo la poética, del escritor argentino en una cuidada edición que lleva por título Del crear y lo creado y que está proyectada en tres volúmenes. El primero, que lleva por subtítulo Poesía Completa, 1983-2011, está precedido por unas líneas del propio Mujica tituladas lacónicamente “Palabras preliminares”, en las que el autor matiza que no estamos ante su obra completa sino ante su “obra esencial”, pues, además de que algunos libros no han sido incluidos, los recogidos “han sido releídos e, inevitablemente, algo he agregado, algo he sacado, pero todos siguen siendo, desde la propia voz de cada uno que he dicho lo que no había dicho antes”. Con esta advertencia se compilan, por orden cronológico: Brasa blanca (1980), Sonata de violoncelo y lilas (1984), Responsoriales (1986), Escrito en un reflejo (1987), Paraíso vacío (1993), Para albergar una ausencia (1995), Noche abierta (1999), Sed adentro (2001), Casi en silencio (2004) y Y siempre después el viento (2011).
Toda su obra –y no solo la poética- nace de los mismos principios y gira en torno a los mismos temas y a las mismas constantes; de este modo, conforma un todo unitario que se desarrolla en la medida en que da vueltas en torno a un único núcleo (“Ella [la poesía], toda ella, es el corazón de mi obra; el resto, ensayos o narrativa, la acompañan, son mi hacer mientras la espero”). El poeta mira la realidad que lo rodea y esta mirada tiende a captar lo esencial, con lo que el lenguaje deviene minimalista, dando como resultado una poesía sutil, en la que la desnudez se convierte en axioma, y de singular transparencia, al apostar por lo sencillo y por un lenguaje preciso. Así, en el poema, que no siente la necesidad de desbordar la página, se combinan a partes iguales lo vivencial con el afán de trascender la realidad inmediata y buscar la universalidad.


Autor: Hugo Mujica
Título: Del crear y lo creado
Editorial: Vaso Roto
Año: 2013

(Publicado en Cuadernos del Sur, 20 de junio de 2014, p. 6)

jueves, 19 de junio de 2014

Identidad global

Luis Bagué Quílez (Palafrugell, 1978) acaba de publicar su quinto poemario, Paseo de la identidad, ganador del XII Premio Emilio Alarcos de Poesía. Tres años después de Página en construcción (Premio Unicaja), el poeta gerundense da un paso más en los presupuestos que sustentan su obra poética y apuesta de manera decidida por el discurso fragmentario en los quince poemas que conforman un conjunto articulado en tres partes: “Mecánica terrestre”, “América Landscapes” y “Escala real”. Los poemas, a su vez, se estructuran como dípticos (“Teoría del retrato”, “Biología marina” o “Materia prima”) o trípticos (“Oración en Starbucks”, “Narrativas argentinas” o “Tríptico Lumière), teniendo cada elemento su propio título. Además del fragmento, el autor emplea una sutil ironía y un fino sentido del humor que sirven no solo para definir el complejo mundo en que se inserta el yo sino también para “superar las contradicciones inherentes a la propia actividad artística”. En este sentido, juega un papel importante el gusto por resemantizar tanto frases célebres como frases hechas (“Nadie bebe dos veces / la misma mezcla Starbucks”, “Lo prometido es agua / corriente en pagarés de deuda externa”, “El sueño del dragón produce monstruos” o “De puertas para afuera”).
En esta nueva entrega, Bagué Quílez demuestra que conoce bien la lengua y que sabe prescindir del artificio vano (“No queremos retórica / envasada en un latte”), con lo que ofrece un discurso directo que explora la geología moral del hombre actual a través de un viaje exterior que deviene interior. Tal deseo de precisión y concisión lo lleva a escribir versos que serían auténticos aforismos si no fuera porque funcionan dentro de una unidad superior, el poema, sobre todo en los tres poemas que conforman la segunda parte: “Palo alto”, “Chinatown” y “Yosemite Valley”.
Con todos estos elementos, el poeta intenta realizar un fresco de las contradicciones del hombre actual, de la decadencia moral de nuestra época, de la crisis económica que nos azota… partiendo de la premisa de que vivimos en un mundo cada vez más globalizado.

Autor: Luis Bagué Quílez
Título: Paseo de la identidad
Editorial: Visor
Año: 2014


(Publicado en Cuadernos del Sur, 14 de junio de 2014, p. 7)