miércoles, 31 de julio de 2013

Estación de Los Pedroches

 


Desconfío de quienes valoran la actuación de un gobierno en términos de rentabilidad económica. El Estado no es una empresa que reparte dividendos entre sus accionistas, sino que debe garantizar la justicia social y, a través de la misma, la cohesión de todo el territorio nacional. Y para ello no ha de analizar únicamente el beneficio económico de cada una de sus actuaciones. Estas tienen la obligación de regirse, en no pocas ocasiones, por criterios de índole moral. Por eso, lo que tenemos que exigirles a nuestros gobernantes es honestidad y responsabilidad en la gestión del dinero público, y no la consecución de un déficit cero, esa falacia creada por un capitalismo insaciable y agonizante que, en el caso de nuestro país, está demasiado acostumbrado al dinero público.
En este sentido, cuando oigo que alguien habla de rentabilidad económica para deslegitimar la petición por parte de los habitantes de Los Pedroches de la apertura de la estación del AVE en Villanueva de Córdoba no solo creo que desenfoca, con premeditación y alevosía, el problema –casi todos los trabajos necesarios para poder abrirla al público están hechos y los gastos de mantenimiento serían mínimos-, sino que demuestra la mezquindad de intentar deslegitimar la opinión de miles de personas.
El grito colectivo que en los últimos días vuelve a resonar en el norte de Córdoba es un clamor justo porque es misión del Estado adoptar en aquellas zonas marginales que corren un mayor riesgo de exclusión y de despoblamiento las medidas necesarias para evitar que se conviertan en un páramo. Abrir la estación no es una panacea, pero mantenerla cerrada es un agravio y una falta de sensibilidad ante los problemas sociales y económicos de una tierra a la que se le ha hecho un daño medioambiental irreparable.
Por eso, lo que pedimos no es otra cosa que la devolución de una pequeña parte de lo que se nos ha quitado con la construcción de la vía del AVE, una herida metálica que atraviesa impasible el encinar...

Para leer más, pinchad aquí.

(Publicado en Diario Córdoba, 29 de julio de 2013, p. 5)

lunes, 29 de julio de 2013

"Las ventanas de invierno" en Puentes de papel

Hace un par de semanas, el poeta y crítico abulense José Luis Morante se ocupó en su blog, Puentes de papel, de Las ventanas de invierno.  La entrada se titula "Francisco Onieva, el invierno". Si pincháis sobre la imagen, podréis leer la reseña completa.
 
 

lunes, 15 de julio de 2013

Desde la otra orilla


Entre el cacharro doméstico y la Vía Láctea, expresión de Fina García Marruz sobre la que articula toda su concepción poética, es el sugerente título del último libro de la poeta y ensayista Milena Rodríguez Gutiérrez (La Habana, 1971). Después de Otra Cuba secreta (Madrid, Verbum, 2011), una amplia antología de poetas cubanas de los siglos XIX y XX, la profesora de la Universidad de Granada reúne una serie de ensayos acerca de algunas de las autoras allí recogidas, desde Gertrudis Gómez de Avellaneda hasta Reina María Rodríguez, pasando por Luisa Pérez de Zambrana, Mercedes Matamoros, Úrsula Céspedes, Aurelia Castillo, la propia Fina García Marruz, Julia Rodríguez Tomeu o Isel Rivero. El volumen se completa con cinco acercamientos a la obra de algunas poetas nacidas en otros países hispanoamericanos como Alfonsina Storni, Blanca Varela, Gioconda Belli, Piedad Bonett, Cristina Peri Rossi o Ana Becciu.
El título del volumen encierra un doble simbolismo: por un lado, alude a la mirada femenina y su percepción del mundo; por otro, a una cultura universal que hasta el siglo pasado había sido patrimonio casi exclusivo del hombre. Es en la conjunción de ambos planos y en el modo peculiar de transitarlos donde se configura el universo poético de las autoras estudiadas. Al hilo de sus respectivas creaciones aborda temas como las vanguardias, la poesía nativista y criollista cubana, la identidad, el concepto de migración y el exilio, en cuya formulación pueden rastrearse algunas marcas de lo femenino que hoy, más que nunca, acercan las dos orillas de un océano que nos une.

(Publicado en Cuadernos del Sur, 15 de junio de 2013, p. 7)

martes, 2 de julio de 2013

Joaquín Pérez Azaústre opina sobre "Las ventanas de invierno" en "Diario abierto"


La columna "Puerta de Toledo" del pasado 29 de junio, del escritor Joaquín Pérez Azaústre, está dedicada a Las ventanas de invierno. Podéis leer el texto íntegro si pincháis en el siguiente enlace a Diario abierto.

domingo, 30 de junio de 2013

Palabra descarnada: "Sentado junto al muro", de Rafael Antúnez


Bajo el título de "Palabra descarnada" me aproximo al último libro del poeta Rafael Antúnez, Sentado junto al muro. Podéis leer la reseña en el blog Poemofilia.

lunes, 24 de junio de 2013

"Fuera de campo", de Pablo García Casado




EN EL LÍMITE

Tras la desaparición de DVD, uno de sus buques insignia, el cordobés Pablo García Casado, entra en el catálogo de Visor. No es el primero ni será el último que realizará este camino. Con un revelador prólogo de Antonio Lucas, poeta y periodista de El Mundo, reúne bajo el cinematográfico título de Fuera de campo dieciséis años de creación poética, concretados en tres poemarios que, efectos de la brutal crisis que nos sacude, habían quedado fuera de las librerías: Las afueras (DVD, 1997), El mapa de América (DVD, 2001) y Dinero (DVD, 2007).  Al agruparlos, García Casado ha renunciado a retocar los poemas, que vuelven a los anaqueles comerciales como lo hicieron por vez primera. Es más, no solo no ha quitado textos o modificado los presentes, sino que ha añadido un poema a Las afueras y tres a El mapa de América. El conjunto se cierra con “5 variaciones”, muestra de una línea de trabajo actualmente en marcha en la que se limita a filtrar la realidad, ya sea seleccionando teletipos de CNN+ o recortes de prensa.
La aparición de Las afueras, homónimo de la columna literaria de Juan Bonilla, en un sello recién creado como alternativa a las grandes editoriales, en cuyos catálogos no había sitio para los autores más jóvenes, supuso el pistoletazo de salida para una nueva poesía joven que se encontraba, de inmediato, con el aplauso cómplice de la crítica y de un mercado deseosos de novedades tanto en los temas planteados como en la forma de abordarlos. Pero, como toda apuesta estética, la de García Casado no nacía de la nada, sino que hundía sus raíces en una tradición que cuenta con los norteamericanos Carver y Bukowski como referentes, y que en España ya había dado escritores como Fonollosa, Roger Wolfe o Karmelo G. Iribarren.
El conjunto, del que un año antes se había publicado un adelanto en El Ateneo Obrero de Gijón bajo el título de El poema de Jane, está compuesto por 48 poemas breves que rompen la secuencia versal tradicional y se imbrican en el día a día de una pequeña ciudad de provincias de finales de siglo pasado. En ellos, el poeta renuncia a hablar de sí mismo y prefiere presentar a una serie de personajes que protagonizan historias cotidianas.
Cuatro años después publicó El mapa de América, donde el poema se hace más extenso y narrativo y donde a las influencias anteriores debemos añadir la de Allen Ginsberg, autor de La caída de América. Concebido como una “road movie” construida sobre unos tópicos tomados de una determinada cinematografía y literatura norteamericanas, en él se combinan diferentes historias que tienen como enlace un coche y una de esas interminables carreteras que atraviesa EEUU. Este viaje tiene la intención de denunciar las contradicciones de la sociedad capitalista, simbolizada en un país generador de desigualdades sociales y de injusticia.
Con Dinero regresa al escenario más íntimo de su debut; sin embargo, el tiempo ha pasado y los adolescentes de entonces se asoman a la frontera de los 40 y sufren el paro, los despidos, la hipoteca, la incomunicación en la pareja, el divorcio… Con este libro da un paso más en la eliminación de fronteras entre poesía y narración y acude al poema en prosa, de carácter eminentemente narrativo, con lo que, en algunos casos, los textos caen dentro de ese género multiforme que es el microrrelato –no en vano, algún crítico, atendiendo al carácter unitario de las composiciones, ha definido el libro como “una novela fragmentaria”.
De sus tres libros, el más destacable me parece Las afueras, no solo porque supone una puesta en valor de una tradición hasta aquel momento marginada por las grandes editoriales, sino también por la frescura y la contundencia de unos versos extraídos de la realidad más cotidiana, por la efectividad de los recursos empleados, por la repercusión que ha tenido, en lo bueno y en lo no tan bueno, entre muchos poetas coetáneos que han visto en este libro un referente ineludible a la hora de canalizar el desencanto, el hastío, el relativismo… y porque en él ya está codificada una apuesta estética de innegable aliento ético que está situada en el límite, en la medida en que difumina las fronteras entre el verso y la prosa y presenta una serie de personajes marginales, es decir, ubicados en la periferia, en las afueras, la única posición desde la cual puede denunciarse el agotamiento de nuestra sociedad capitalista y consumista que nos engulle.

(Publicado en Cuadernos del Sur, 8 de junio de 2013, p. 6)

martes, 18 de junio de 2013

Vídeo de la presentación en Pozoblanco de "Las ventanas de invierno"

El pasado 6 de junio presenté en la Biblioteca Municipal de Pozoblanco Las ventanas de invierno, acompañado por Juan Bautista Carpio Dueñas (Concejal de Cultura) y Juan José Pérez Zarco (escritor). Un par de semanas antes hice lo propio en el Salón de actos de la Casa de Hermandades de Villanueva del Duque, junto a Julio López (Concejal de Cultura) y Miguel Barbero (Cronista Oficial de la localidad).
Vaya desde aquí mi más sincero agradecimiento a todos aquellos que han estado conmigo en tan larga espera y en tan feliz alumbramiento.
A continuación, os dejo un vídeo del acto en Pozoblanco, elaborado por Antonio J. Tamajón Flores. Dicho vídeo también podéis verlo en El Guijo de Los Pedroches.