Comparto con vosotros mi colaboración en la revista de la Feria y Fiestas 2023 en honor de Nuestra Sra. de Guía y San Jacinto, de Villabueva del Duque, uno de los tres vértices geográficos sobre los que se sustenta mi biografía.
martes, 22 de agosto de 2023
miércoles, 31 de mayo de 2023
En el homenaje del Ateneo de Córdoba a Gala
El pasado otoño, el Ateneo de Córdoba organizó, en colaboración con la Fundación Antonio Gala y la Fundación Cajasol, la Semana Cultural 'Córdoba de Gala' para homenajear la figura de Antonio Gala. Mi buen amigo Manuel Gahete me invitó a participar en un libro homenaje y decidí unir un poema mío, "Llegada", perteneciente a Perímetro de la tarde, con unos versos de Enemigo íntimo. Ambos libros consiguieron un accésit del premio Adonáis: el suyo en 1959, el mío en 2006.
LLEGADA
Hay tardes en
que todo
huele a enebro
quemado
y a tierra prometida. Antonio Gala
Llegas como cualquier amanecer,
mezcla frágil de sueños, frío y luz.
Desnuda te derramas suavemente
sobre la piel. Sin ruido.
Te entregas, con arena en tus palabras,
perdiéndote en el pozo
de unos brazos que tienen la cadencia
de la espuma del mar.
Levantas con tus manos castillos de papel,
pentagramas de jaras,
la marea de los charcos sin límite
y las alas quebradas del deseo.
Tú, guía, que presentas el anverso
de la ciudad y de sus luces,
la penumbra del labio amado,
y traes a los sueños
el aroma de las escurridizas
leyendas infantiles.
No bastan las cenizas que se vierten
sobre el tallo sesgado del jazmín
ni el aire que se escapa a bocanadas
por las rendijas entreabiertas
del cielo.
La vida es una torpe elipsis
y nos cuesta.
martes, 30 de mayo de 2023
'Paréntesis'. Homenaje a Antonio Gala en 'Suspiro de Artemisa'
En el año 2014, Calixto Torres me invitó a participar en el número 9 de su revista 'Suspiro de Artemisa', en homenaje a Antonio Gala. Compuse un breve poema para la ocasión, que ahora comparto con vosotros aquí.
PARÉNTESIS
Aunque quiero
escribirte
acerca de la luz
construida,
tan solo puedo
hablar de los paréntesis
que forman parte
de nosotros.
Y con dificultad.
viernes, 23 de diciembre de 2022
Feliz Navidad
Hace un par de días me encontré con un amigo por la calle y me preguntó por el blog, que llevaba tiempo sin publicar nada en él. Le dije que se habían quedado un puñado de reseñas y algunas pequeñas noticias sin difundir, y que me daba cierta pereza . Tal vez aproveche el descanso para ir dando salida a esas entradas pendientes; mientras tanto, vuelvo a esta vía para felicitaros las fiestas, amigos.
Un abrazo enorme y mis mejores deseos para estas fechas y siempre.
jueves, 9 de junio de 2022
Obra de San Martín Egipcíaco
Dos años después de aparecer la revisión de toda su producción poética bajo el título de El uso de radar en mar abierto. Poesía 1992-2019 (La Bella Varsovia, 2019), Martín López-Vega (Póo de Llanes, 1975) publica Egipcíaco (Visor, 2021). Este adjetivo, de innegable valor simbólico, se aplica, según se recoge en la cita inicial, a un medicamento que, siguiendo el Diccionario de la lengua española, está “compuesto de miel, cardenillo y vinagre, que se usaba para la curación de ciertas llagas”. La poesía, pues, para el poeta asturiano -uno de los más inconformistas tanto con el andamiaje verbal como con la concepción del discurso poético, que está en continua revisión y adaptación a las coordenadas vitales-, tiene, fundamentalmente, una función sanadora: “iluminar zonas a oscuras”, para así, restañar las heridas y ahondar en la grieta de la cual emergemos.
El libro, que mantiene las características que han hecho de López-Vega una de las más voces reconocibles del actual panorama poético, redefine, al mismo tiempo, las líneas de fuga planteadas en sus tres últimas entregas: Adulto extranjero (DVD, 2010), La eterna cualquier cosa (Pre-Textos, 2014) y Gótico cantábrico (La Bella Varsovia, 2017), en los que la palabra bucea descaradamente en la memoria sentimental del propio autor para celebrar el momento presente, entremezclando lo confesional (“Los gatos de Niembru o bien Visita de la hija inexistente”, “Los recogedores de ocle o bien Carta al padre” o “Un episodio personal”) y lo anecdótico (“Tema de redacción”); las raíces de su tierra natal (“Los recogedores de ocle o bien Carta al padre”) y el cosmopolitismo (“Un país febril”); la memoria, que es anclaje (“Ivierno mandadero” o «Un episodio personal”), y lo no sucedido, que es fractura (“Los gatos de Niembru o bien Visita de la hija inexistente”); la austera narratividad (“Otro ensayo sobre el día logrado”) y el lirismo contenido (“Si quisieras” o “Rú yì”); la gravedad (“Escrito en el libro de visitas de la casa de Manuel de Falla en Alta Gracia” o “Julián”) y el humor (“Recital en el manicomio”), que se mece entre la ternura (“Mi abuela: Poesía completa”) y la ironía (el magnífico poema final “Epílogo a la vida y hechos de San Martín Egipcíaco”).
Este sujeto poético creado por López-Vega, y que tiene mucho de él, es contradictorio y presenta múltiples aristas. El poeta se refiere a él en tercera persona, pero se vuelca en él como nunca, consciente de que, cruzada la frontera de los cuarenta, es momento de hacer balance y de afrontar los conflictos de identidad, sabiendo que el dolor, el fracaso, la ausencia o el desengaño son oportunidades de aprendizaje que le hacen celebrar los pequeños detalles cotidianos. De este modo, se establece una fértil relación dialógica con el otro, que es uno mismo, con lo que sujeto y objeto se funden y confunden en una poesía que no ha de centrarse en buscar las respuestas, sino en hallar los interrogantes que nos sostienen.
Egipcíaco es, pues, otra muestra del carácter inquieto y de la libertad expresiva de Martín López-Vega, quien asume riesgos como vía de crecimiento, descreyendo de dogmas y confiando en la palabra.
lunes, 6 de junio de 2022
Narcisistas, narcisos y narcisismo
Aunque siempre han existido personas que cuidan en exceso de su aspecto físico o que tienen un alto concepto de sí mismas, el desarrollo de Internet y, sobre todo, de las redes sociales ha hecho crecer exponencialmente el número de seres ególatras y pagados de sí mismos. Fenómenos como el “egosurfing” o la tiranía del conteo de “likes” o “me gusta”, más allá de los trastornos que empiezan a generar, son reflejo de la necesidad de satisfacer el ansia inconfesable de popularidad. Este tipo de comportamientos, que suelen proliferar en épocas de crisis colectivas, están asociados a ciertos complejos o crisis individuales. Normalmente, el culto excesivo al yo lleva aparejado una necesidad de autoafirmación que desvirtúa nuestro autoconcepto.
Traumas y trastornos aparte, el ensayo que nos ocupa, Narcisistas contemporáneos, que lleva el subtítulo de groupies, playboys y nocturnidades, de Luis de León Barga (Roma, 1958), nieto del escritor y periodista Corpus Barga, se encarga de analizar el fenómeno de las “groupies” y los playboys que, a mediados del siglo XX, tomaron el relevo de los dandis.
Con el desarrollo del rock, surgieron las “groupies”, ardientes admiradoras de cantantes y bandas, narcisistas que eran seducidas por otro narciso u objeto de deseo. Para ellas, estar con el artista en cuestión era compartir su fama, vivir en el frágil espejo del poder y de la seducción una vida de excesos y de lujuria. Algunas como Pamela des Barres y Catherine James contaron sus vivencias por escrito; otras desarrollaron una carrera artística, como Cynthia Plaster Caster, quien inmortalizó en yeso el pene de Jimi Hendrix, entre otros músicos.
Pese a las ampollas que pueda levantar hoy la imagen de las “groupies”, el autor reivindica su libertad y un dudoso feminismo que las llevaba a disfrutar de la vida y de su cuerpo en un ejercicio de afirmación. De hecho, llega a sentenciar que fueron "uno de los motores de la liberación femenina" de los años sesenta y setenta. En esta línea, destaca que la figura de la “groupie” evolucionó y algunas de ellas llegaron a tener más ingresos que su pareja, mientras que otras lograron convertirse en estrellas de la música, como Marianne Faithfull, Debbie Harry (Blondie) o Chrissie Hynde (The Pretenders).
Pero el narcisista por excelencia es el playboy, un producto de la sociedad consumista en la que vivimos, donde todo se reduce a cantidad. Este necesita acumular conquistas para satisfacer su ego, pero, para ello, debe tener un físico envidiable, potenciar distintas habilidades y tener ciertas inquietudes y cultura. Algunos ejemplos son Porfirio Rubirosa o Gunter Sachs.
Tanto las “groupies” como los playboys han desaparecido; sin embargo, se han reencarnado en nuevos perfiles. Internet y las redes sociales son el altavoz perfecto para que todo aquel con ínfulas se crea el ombligo del universo. Serán pues millones de hombres y mujeres quienes alardeen de ellos mismos en el ciberespacio, aunque todo quede en simple y efímero ruido.
Dicho esto, a juicio de Barga, Lady Gaga es la narcisista contemporánea por antonomasia, que ha sabido tomar el testigo de los modelos masculinos y que ha encontrado su hábitat en Internet y las redes sociales.
El libro se cierra con un repaso por los escenarios nocturnos de los narcisos, desde el Bocaccio barcelonés al Berghain berlinés, pasando por el Studio 54 neoyorkino o El Sol madrileño.
jueves, 26 de mayo de 2022
Pensar la mirada: "Fruto previo", de Juan Antonio Bernier
Hace unos días, aparecía en Culturamas esta reseña del último libro de Juan Antonio Bernier, Fruto previo.
Apenas cuatro años separan Letra y nube (Pre-Textos, 2017) de Fruto previo (Pre-Textos, 2021) y, sin embargo, nos encontramos con un Juan Antonio Bernier (Córdoba, 1976) distinto. Así, aunque el tono, el punto de vista, los temas y los motivos sean los mismos, se produce un afinamiento de la mirada y un adensamiento del discurso que llevan al poeta a tomar conciencia del instante y de su efímera inmensidad, a agradecer lo recibido, a ahondar en la memoria, a abismarse en la propia interioridad y a conocerse a través del otro y del alrededor.
Los treinta poemas que conforman el libro que nos ocupa, elegantemente editado por Pre-Textos tras ser reconocido con el I Premio Internacional de Poesía Ciudad de Estepona, se articulan en cinco secciones. La primera, que da título al conjunto y sirve de pórtico al mismo, está compuesta por tres poemas entre los que destaca el inicial, “Comparto mi atención”, eje de abscisas que marca el tono y delimita el dominio del discurso: el yo poético se limita a merodear por el alrededor, tanteando la esencia de las cosas más triviales hasta que sucede el hallazgo y se produce la “Inundación del área de fractura”.
Este es el sugerente y programático título de la segunda parte, compuesta por seis textos entre los cuales destacan el homónimo, cuyo primer verso remite al lector al ensayo Breves erizos verdes (Cántico, 2021); “Contra la oscuridad”, con sus centelleantes imágenes; y el inmanentista “Teoría de la visión”.
Los diez poemas de “Un juez mineral”, por su parte, nacen a raíz del confinamiento, de la sacudida de nuestros cimientos individuales y sociales, de la efímera confianza en un nuevo modo de relación con el planeta y de la constatación de “la belleza / de un mundo sin nosotros”. En ellos el autor pliega la mirada sobre sí mismo al tiempo que mira hacia el exterior, como se observa en “El anuncio de la nueva economía”, “Una pared que medita”, “Un juez mineral” o “Pentecostés de lo inerte”.
Para leer la reseña completa, pinchad aquí.






